Comercios de la avenida Duarte reinician su marcha en tiempos de covidianidad

Mayo 21, 2020

Durante el segundo día en el que los comercios volvieron a abrir sus puertas, luego de permanecer por dos meses cerrados como una de las medidas tomadas para evitar las aglomeraciones de personas por el COVID-19, aún varios negocios permanecen cerrados y otros se están surtiendo de nuevas mercancías.

El pasado domingo, el presidente de la República, Danilo Medina, informó sobre el comienzo de la reapertura de la economía dominicana del sector transporte y laboral, lo cual se hará de forma gradual o por fases.

Jonathan Márceles se desempeña como motorista en la calle José Martí con Duarte, específicamente en uno de los comercios que aún permanecen cerrados.

”Ahora mismo no me ha ido tan bien, esto está entre do, cuando la tienda en la que yo concho esté abierta, entonces ahí me irá mejor. Del lunes para adelante las cosas irán mejorando, todavía el presupuesto de la gente no está tan bien para andar comprando ropa”, explica Márceles.

La reapertura de los comercios se conoce como la desescalada, la cual tendrá cuatro fases, la primera comenzó este miércoles 20, y el avance a la siguiente va a depender del comportamiento de la población y los dueños de establecimientos comerciales.

En las inmediaciones de la Duarte se siente una amplia presencia de agentes policiales, los cuales les dan seguimiento a las medidas de distanciamiento por parte de las personas.

En la Duarte con París, José Guzmán se desempeña como vendedor de pacas, y ha tenido que asumir el reto de trabajar en medio de la pandemia debido a que su papá es parte de la población de riesgo debido a su edad.

Durante el primer día de la reapertura, Guzmán explicó que ninguna persona se acercó a la mesa donde tiene la ropa que vende, pero que en lo que ha transcurrido del segundo día, ya ha vendido con lo que comprar la comida.

Guzmán, quien durante toda su vida ha estado presente en el negocio de sus padres, asegura que las personas que se acerquen a la mesa donde muestra la ropa no pueden ser más de dos. “Aquí nosotros tenemos nuestras propias medidas, por ejemplo, aquí en mi mesa yo no acepto más de dos personas, si se agrega otra yo le explico que por favor espere a que una abandone la mesa para ella acercarse”.

En la Duarte es común ver a los nacionales venezolanos vendiendo limonadas y, al igual que a los grandes comercios, a ellos también les afectó el cierre por dos meses de los negocios en esta arteria comercial.

María Prieto, desde hace tres años se gana la vida como vendedora de limonadas en la esquina de la Duarte con Francisco Henríquez y Carvajal. Para ella falta mucho para que las cosas vuelvan a la normalidad.

“Hasta ahora por aquí las cosas se ven normales como antes del coronavirus, hay gente en las calles y los locales ya están abriendo, uno no está vendiendo igual, pero ya poco a poco se va ir organizando todo otra vez”, cuenta Prieto mientras despacha una de sus limonadas.

Actualmente vive en el país con su esposo, dos de sus hijos, su yerno y sus nietas. Al igual que ella, su esposo vende limonada, pero él en cambio lo hace en el Mercado Nuevo.

“Yo abro un poquito más tarde y me voy ahora más temprano, me da un poquito de miedo el exponerme tanto, pero cada vez que salgo lo hago confiada en Dios, porque uno tiene que pagar apartamento y comprar comida, no hay quien le dé eso a uno, a menos que trabaje, da miedo, pero hay que seguir para adelante”, explica la señora.

En los días normales antes del COVID-19, su día de trabajo comenzaba a las siete de la mañana, pero debido a la pandemia su labor ha cambiado en muchas cosas, afirma que aunque se exponga a contagiarse del virus, el trabajar es una necesidad.

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